Los recientes chips H20 de Nvidia han generado controversia en China, donde se ha levantado la sospecha sobre posibles vulnerabilidades de seguridad. El diálogo ha sido encabezado por publicaciones estatales chinas que han puesto en duda la seguridad cibernética y la innovación tecnológica de estos dispositivos. La preocupación principal radica en la posibilidad de que los chips tengan puertas traseras de hardware que podrían permitir funciones como el apagado remoto sin autorización del usuario.
Nvidia diseñó los H20 específicamente para el mercado chino, en respuesta a las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos en 2023. Estas restricciones fueron una parte de las medidas de la administración de Donald Trump, que prohibían la exportación de chips avanzados de inteligencia artificial al país asiático. A pesar de la revocación de estas restricciones en julio de 2024, el escepticismo sobre los chips y su conformidad con los estándares ambientales y de seguridad ha continuado. Desde China, Nvidia ha sido instada a proporcionar «pruebas convincentes» para disipar las dudas y recuperar la confianza de los consumidores en sus productos. Hasta ahora, Nvidia ha negado cualquier capacidad oculta para el control remoto en sus chips, afirmando la integridad de sus productos. La discusión sobre los chips H20 subraya las tensiones continuas en las relaciones comerciales y tecnológicas entre China y Estados Unidos.