En un evento reciente en la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump firmó la «Ley HALT Fentanyl», una legislación que endurece las penas por el tráfico de fentanilo, mientras acusaba a los cárteles mexicanos de tener un «tremendo control» sobre México. Esta ley clasifica permanentemente las imitaciones ilícitas de fentanilo en la lista 1 de sustancias controladas, destacando su alto potencial de abuso y que no poseen un uso médico aceptado en la actualidad.
Trump criticó la influencia de los cárteles sobre los políticos y funcionarios mexicanos, y mencionó que este control ha creado un clima de miedo y parálisis entre las autoridades del país vecino. Según el mandatario, la peligrosidad de estos grupos ha alcanzado un punto crítico que afecta tanto a México como a Estados Unidos. Detalló que el fentanilo, un opioide sintético vinculado con casi 50,000 muertes por sobredosis en 2024 en EE.UU., es un elemento central en esta crisis de salud pública. Agregó que acciones más decididas son necesarias para combatir la epidemia de opiáceos, originada en la década de 1990 debido a la comercialización excesiva de analgésicos por parte de compañías farmacéuticas.